lunes, 13 de diciembre de 2021

Bitácora 29

 Día 1

Mi cuerpo amaneció destrozado, sin ganas de querer comenzar el día. No quería cumplir años y la vida me jodio con uno más, pero este sin duda es diferente a los demás, está lleno de planes y metas que espero cumplir deliberadamente, uno por uno.

Por otro lado me molesta que la gente me sigue felicitando por mi cumpleaños un día después, esta bien pero.... estoy harta de que me pregunten ¿Cómo me fue? ¿Qué tal estuvo el día? Cuando fue el más miserable de mi vida. Estoy molesta con todos ellos, no quiero contarles nada porque no hubo nada que contar, ¿ahora lo entienden? Dejen de preguntar, no pienso responder más.

Ahora debo de proponerme salir, hacer tareas, disfrutar de nada, porque al parecer todo se me niega. Detesto las ideas retrogradas de mi padre, ya quiero largarme a uno de esos viajes donde no regrese, que sea tan valiente para no volver más.

Por cierto hoy es el cumpleaños de Alejandro; ¡feliz cumpleaños Ale! Deseo que te la pases muy bien hoy.


Día 2

Siento esa pesadez enorme, me siento cansada y personalmente harta, no quiero hacer nada. Quiero hoy solo disfrutar de esta soledad que me atormenta y me acompaña desde que nací y me acompañará hasta el resto de mis días, en lo personal me estoy acostumbrando demasiado a ella, bien para mi sorpresa. 

Y para variar hoy también estoy molesta, aborrezco los mensajes monótonos, repudio mi ser o en lo que se ha convertido. ¿En donde quedaron esos días de alegría y despreocupación?


Día 3

 Hoy me dieron ganas de escribir, cierta parte de mi se siente inspirada y emocionada por escribir de una manera tal, que creo que podría ser hasta del gusto del más optimista ser.

No te lo había dicho pero escribo para ti, aunque no me conozcas, de alguna forma encuentro un confort desahogando mis penas con un extraño, con un ser que no conozco ni me conoce a no ser por mis mal hechos escritos. Cuéntame algún día de ti, de lo que haces, igualmente no nos haremos amigos, solo podríamos ver a quien le va peor en sus días menos agraciados y reírnos un rato, los días buenos y felices cualquiera los cuenta.



CIRO.

jueves, 4 de noviembre de 2021

En el panteón

    En el cementerio el temblor de septiembre le había sacudido el polvo a nuestros muertos, sus tumbas estaban cada vez más deterioradas, en un completo abandono humano, donde sus mausoleos habían sido saqueados y perturbados por la naturaleza.

    Todo estaba más muerto que nunca, cada rincón estaba más polvoso, el panteón entero cubierto por una completa y asfixiante polvareda que envolvía hasta al aire seco.

    Hacia cualquier lado al que voltearás, nada parecía tener vida, sus árboles y flores, la hierba crecida, todo estaba inerte, parecía que la naturaleza se había estancado, que había hecho una pausa en el tiempo, sin presentar signo alguno de vida.

    Las mariposas revoloteando en silencio de un lado a otro se posaban quietas evitando el murmullo de su aleteo. Hasta los rastreros insectos hacían un grave eco sin su presencia o al menos pareciera que no lo estaban.

    En el corredor volteando hacia todos lados, solo veía a la muerte sentada esperando a ser visitada, contemplando la ausencia, contemplando a sus muertos, escuchando el sepulcral mutismo que reinaba aquella tarde 23 de Octubre del 2021 en uno de sus 117 panteones que tiene la Ciudad de México y mirando con extrañeza a esa presencia viva que se le quedaba viendo con cierta tristeza nostálgica, como queriéndola abrazar.



CIRO.

sábado, 30 de octubre de 2021

Una velada

 ¡Que desvelo! Eran las cuatro y media de la mañana cuando colgamos. Volví a oír tu voz, cómo si fuera la primera vez, sólo que en está ocasión sin distorsiones, clara y grave.

El tiempo pasó volando entre la media noche que me llamaste, las anécdotas que me relataste y ...la luna cobijada de nubes esperaba en mi ventana, mientras tú recibías una visita inesperada.

Fue una cálida bienvenida a nuestro futuro encuentro, una sorpresa que agradezco.

Por cierto...Será que pueda devolverle el rubor que a mi rostro ocasionó para la siguiente ocasión?


Segunda parte

¿Con qué afán nos empeñamos en sostener la noche sobre nuestros parpados cansados?

¿Qué es sin duda lo que no podemos ver y siempre imaginamos sostener sobre la mano?

Si lo sueño, voy a su encuentro y a disposición tuya yo me entrego.

Son tus historias un cuento, son tus palabras consuelo, tus carcajadas mi aliento y tu voz como el beso.


Tercera parte

Caí del cielo sobre el que me encontraba surcando montada en una nube blanca la cual con el pasó de los días se ennegreció, -!Vaya, que tormento!

Ni él lo previó, nada de esto parecía real, en solo un par de días, 2 semanas, un par de horas de charla, esto se había agotado, había llegado a las reservas de... de lo que parecía ser mi ilusión de nuevo, un nuevo amor que no me sofocara de tanto mensaje, de tanto hablar, de la distancia, de mi indiferencia y de mis pocas ganas de aferrarme a una nueva aventura que renueve ese brío que ya creo extinto hacia el amor.

Cuarta parte

No existe, por que él con justa razón decidió irse después de abatir con su ímpetu, le destroce las alas de una breve aparición de un personaje alegre, bello y sonriente. En fin... él no volverá a menos de que esté seguro que por más intentos que haga, por más raciones de inyecciones fervorosas que aplique sobre mí yo no cederé a lo que él con todo el corazón me entregó, y no es que yo no lo hiciera, solo que con mis reservas ya hasta tengo la despensa llena, que digo llena esta al punto de desparramarse por un solo sitio, y es esa puerta que tengo cerrada y que me he empeñado en mantenerla hermética hasta llegar a enamorarme hasta los huesos de alguien que no me rescate sino que me lance de lleno a donde él no pueda seguir mis pasos y se quede con la reserva de poder solo mirarme partir.


CIRO.



viernes, 20 de agosto de 2021

Basta de miradas lascivas.

Basta de mirar a la mujer con miradas perturbartes, llenas de agresividad y deseo sexual.

¡Basta de clavar tus ojos como si fueran clavos en nuestro cuerpo, lo hieres, lo insultas, lo maltratas! 

Estoy harta de que me hagan participe de caricias no deseadas, de que me hostiguen y nos hagan sentir inseguras. 

¡No quiero sentir tus manos rodeandome la cintura o tomándome una nalga y la quieras apachurrar como si fuera una fruta para probar si esta madura! 

Mi busto es mío! Y si lo quiero mostrar no significa que los estoy invitando a penetrarlo con una mirada, o a que lo "elogies" con palabras voluptuosas, subidas de tono que me provocan asco y repulsión!

¡No quiero que nos persigan por las calles riéndose a causa del terror y temor que le causan a una chica por acosarla!

Basta! No quiero que nos perturben! Que se lleven mi seguridad y alegría. Mi caminar tranquilo y las ganas que tengo de disfrutar un paseo a solas.

Porque no siempre tendré a un amig@, herman@, compañer@,a mi padre o madre para defenderme. Ni siquiera al vecin@  a mi novi@ o a un extraño que quiera auxiliarme.

¡Puedo y quiero poder defenderme sola!

Salir a caminar sin que me estorbe tu mirada, tus manos y que no me insulten tus palabras.



     
                                                                      CIRO. 

martes, 18 de mayo de 2021

Susana

 


A ti mujer de tantos años, en los que la fortaleza encontró otro cuerpo y otro nombre, en la que vio empapada de sudor tu frente, de quién alaba esas manos y esas piernas que sacrificaron su hermosura y su belleza y pese a todo eso tu cuerpo no guarda tantos estragos que te ha causado el tiempo.

Eres sinónimo de admiración, de lucha, trabajo, esfuerzo, de respeto y cariño, un conjunto de palabras interminable puesto que no existe en esta faz de la tierra una sola palabra que te describa, que abarque lo que eres, lo que hiciste y lo que fuiste... y quién eres ahora?


Una tumba, un  cuerpo inerte que se fue agotando lentamente, un ser que agotó sus fuerzas más no su amor, eres tierra y sepultura hoy, y lo seguirás siendo por el resto de tus días. Pero has de saber que siendo polvo me bañaré de ti, que siendo luz saldré a buscarte todos los días de mi vida, que habiéndote convertido en rosa sembrare un jardín lleno de ellas por ti y para ti.


Que habiendo volado lejos como un colibrí abriré mis alas para ir a buscar lo que una vez te prometí y prometo alcanzarte allá en un cielo de un colorido amanecer con tonos violáceos y naranjas o amarillos como una granada.



CIRO


miércoles, 13 de enero de 2021

Un día de pandemia...

Hoy, al despertarme me llene de angustia  y de pesar, con el clima frío y a medio nublar. Salí afuera de mi zaguán, a quejarme como siempre y llorar. De momento me voltee vi venir a un anciano a medio paso y acercarse a mi, el señor me pregunto si faltaba mucho para llegar al metro, pues venía desde puente del toro a buscar a buscar trabajo y su cita era a las 12 pm, le mencione que ya estaba cerca, señalándole un puente, sin embargo seguía estando retirado. En su rostro se reflejaba cansancio, tristeza y un destello de esperanza. Me dijo señalando su mochila, una mochila grande, desgastada y sucia, como su chamarra, que reflejaban humildad, años de trabajo y fortaleza; me menciono que venía preparado, que traía todos sus papeles, dispuesto a encontrar una fuente de alimento que los mantuviera vivos. Se despidió y me dio las gracias, le deseé que le fuera muy bien y que se cuidara mucho, nuevamente él después de haber dado ya un par de pasos, volvió la cabeza y me dio nuevamente las gracias. Lo miré marcharse lentamente y llegar a la esquina, mirar interesado hacia el producto de un vendedor sin preguntar y seguir...

Fue en ese momento que alce mi vista y miré al cielo para pedir por el señor, porque le fuera bien y lo mantuviera con salud, en seguida me dieron ganas de llorar y me pregunté, por qué a mi?

Cada día que pasa veo pasar a la misma gente y ver rostros nuevos, caminando por las calles, buscando una fuente de trabajo, buscando vender su producto, sea cual fuere, sencillo, elaborado, caro, barato, proponer trueques por que gustan de algo y no tiene el dinero suficiente. Por que todo está igual me dicen, en todas partes, las ventas andan flojas. Y yo no tengo mucho que ofrecer, desde un pequeño bazar espero también vender algo, acceder al intercambio y pedir por que al día siguiente nos vaya bien, y les vaya bien a todas esas personas necesitadas, que aleje el mal de nuestra casa y que haces personas abusivas el día de mañana la justicia los encuentre, que les vaya mal, si, porque no, no importa si me ven mal a mi por desear él mal a quien se lo ha ganado por sus actos. Todos estamos igual, dicen, sólo que unos decidimos cambiar alguna prenda, acción o alimento por una necesidad o un pequeño gusto.