sábado, 27 de agosto de 2016

Eros

Quiero proyectarme, ser reflejo en ti, esconderme bajo ese ser inhabitado tuyo, alimentarlo, ser refugio, abrigo, consumo de tu energía, palpitar en tu corazón, desgarrarlo, adentrarme tanto en ti que pueda ser capaz de tocar tu sangre, darle vida y tener vida dentro de ti, fluyendo por los rosales llenos de espinas, por aquellas hojas que arrebatan tus delicadas caricias...Que sin ser agua o viento rocían tu seno, tu fruto sagrado, aquella hostia que por pan tomo como mía  tu ferviente boca; probando lo prohibido, busco el puente que ha de atravesar tu estrecho sendero, tú que bebes de la fuente, que sin pensarlo dos veces es más abundante en agua cuando se halla dentro de tu boca y tu lengua saboreando el sabor de la derrota, sublevándose, engancha a ella mis mojados labios... Mordiéndote, esquivo y traidor, me agazapo a las plantas de tus pies, redimiendo a tu ser,  mujer.


CIRO.


martes, 2 de agosto de 2016

El son del corazón

Una música íntima no cesa,
porque transida en un abrazo de oro
la Caridad con el Amor se besa.

¿Oyes el diapasón del corazón?
Oye en su nota múltiple del estrépito
de los que fueron y de los que son.

Mis hermanos de todas las centurias
reconocen en mí su pausa igual,
sus mis quejas y sus propias furias.

Soy la fronda parlante en que se mece
el pecho germinal del bardo druida
con la selva por diosa y por querida.

Soy la alberca lumínica en que nada,
como perla debajo de una lente,
debajo de las linfas, Scherezada.

Y soy el suspirante cristianismo
al hojear las bienaventuranzas
de la virgen que fue mi catecismo.

Y la nueva delicia, que acomoda
sus hipnotismo de color de tango
al figurín y al precio de la moda.

La redondez de la creación atrueno
cortejando a las hembras y a las cosas
con el clamor pagano y nazareno.

¡Oh Psiquis, oh mi alma: suena a son
moderno, a son de selva, a son de orgía
y a son mariano, el son del corazón!



Ramón López Velarde