sábado, 16 de febrero de 2019

El mundo se equivocó conmigo, no es como dice que soy, no soy quién creen que soy, ni mucho quién esperan que sea o llegue hacer con mi vida.

No soy tan inteligente como piensas, tampoco soy fuerte, ni mucho menos aquella persona con valores y ética que desearía ser, no tengo los recursos verbales, habilidades o aptitudes.

Lo que sí sé es que soy un ser sensible que se enoja y llora cuando lastiman a todo su ser, sus pensamientos se ven envueltos en una bruma tan densa que deja de respirar y pide a gritos que le salven, que alguien le entregue esa luz o le brinde una mano para retomar el camino que cree haber perdido en el instante en que éste se daño.

Ayer me regalaron el abrazo que necesitaba y que pedía a gritos, las palabras que quería escuchar de una boca conocida amiga, bailó con su corazón y la hizo estallar en ilusión y alegría de nuevo, su ilusión y esperanza se disparó... Ahora vuelvo a soñar despierta.

Pero sigues equivocado y yo ciega, quisiera mirarme como me miras, y no lo logró... Aún así prometo que no me rendiré y que me esforzaré por lograr y cumplir mis metas, para cuando te vea te pueda arrebatar una sonrisa nueva, una que no conozca, una que ojalá puedo crear...

Sigue negando ese beso que te robe sin esfuerzo y que no correspondiste.

Prometo despertar! 

Ella fue.....

Ella era soñadora, alegre, atrevida, pasional, incrédula, leal, fiel, pura, virgen ( no en el sentido sexual o de forma venerables), sino que no había vivido pena, dolor, engaño, amor, todo lo que te deja el amor, perdida una de ellas.
Y cuando ella empezó a amar lo hizo de la forma más entregada que ella podía concebir en esos momentos, con muchas reservas y miedos y al mismo tiempo desafiándose así misma y a otros a dar más, a conocer más de ella y del mundo que la rodeaba....Sí, conoció muchas cosas, entre ellas a engañar y a mentirle al corazón, al pensamiento y a su razón. Cuando hizo eso le rompió el corazón a él, lo que no sabía es que se rompería el corazón así misma y que este nunca sanaría por completo y que se seguiría fracturando y corrompiendo cada vez que ella decidiera tomar una solución errónea.
Nunca sanó su primer amor y jamás se lo perdono. Hoy lo ve y lo mira con añoranza, con cariño, con vergüenza y arrepentimiento. En él mira todo lo que no dejo ser, lo que no fue capaz de aprender crear y crecer con él.....