lunes, 31 de agosto de 2015

PÁGINAS SIN NOMBRE

Hay entre ambos un abismo
imposible de salvar,
tú eres la luz de la aurora 
y yo soy la oscuridad.

Tú eres la caliente brisa
que da la vida al pasar,
y yo soy el viento helado
que arrastra a la eternidad.

Tú eres la flor más hermosa
del ameno florestal,
y yo el sauz cuyas ramas
despedazó el huracán:
tú eres el alma que llega
y yo el alma que se va.

¿Por qué me lo dijeron, no sabían
que me iban a matar?
¡Fue esa mujer la vida de mi vida!
¡Cuánto doblez, qué negra falsedad!

¡Inmóvil me quedé cuando lo supe
y no supe llorar!...
¡Mientras estaba mi semblante en calma
bramaba en mi interior la tempestad!


Francisco de P. Ortiz

domingo, 16 de agosto de 2015

Agosto

Comienza el mes de agosto y tu recuerdo va tomando fuerza,
pues a finales de la primavera se había casi extinto, y ahora!
revive con la pasión que se quedó impregnada en mi piel;
sigo buscando un refugio en el que no pueda encontrarte,
pero es difícil que no vengas a mi mente.
Él -¿Qué hacer? se que dejarte ir 
es lo mejor, pero te empeñas en volver a mí
cada vez con menos amor, con pasión inalcanzable
y con recuerdos amargos inolvidables.
Ella -¿Entonces? Déjame volver a ti
en un soplo del viento, que le lleve a tus sentidos
mi fragancia sin remordimientos...
sólo para tener otro encuentro, contigo...a lo lejos.

viernes, 14 de agosto de 2015

Discurso sobre Púshkin


"Humíllate, hombre orgulloso, y antes que nada quiebra tu orgullo.
Humíllate hombre ocioso, y ante todo trabaja en el suelo natal."

"no se halla fuera de ti la verdad, sino en ti mismo; encuéntrate en ti mismo, dominate, hazte dueño de ti mismo, y se te revelará la verdad. No en  las cosas está la verdad, no fuera de ti, y no en alguna parte más allá de los mares, sino ante todo en tu propio trabajo, en ti mismo. Si te vences, si te reprimes, te harás libre como nunca siquiera lo has imaginado, y comenzarás una obra grande, harás libre a otros, y se te revelará la felicidad, porque cobrará plenitud tu vida, y comprenderás por fin al pueblo tuyo y su santa verdad.



Dostoiewsky.