Comienza el mes de agosto y tu recuerdo va tomando fuerza,
pues a finales de la primavera se había casi extinto, y ahora!
revive con la pasión que se quedó impregnada en mi piel;
sigo buscando un refugio en el que no pueda encontrarte,
pero es difícil que no vengas a mi mente.
Él -¿Qué hacer? se que dejarte ir
es lo mejor, pero te empeñas en volver a mí
cada vez con menos amor, con pasión inalcanzable
y con recuerdos amargos inolvidables.
Ella -¿Entonces? Déjame volver a ti
en un soplo del viento, que le lleve a tus sentidos
mi fragancia sin remordimientos...
sólo para tener otro encuentro, contigo...a lo lejos.