martes, 29 de noviembre de 2016

Río

¿Río por qué no me llevas contigo?
¿Por qué esperas verme rebozar y ocultar
a la orilla de tu seno mis lágrimas
de desdichas y penas?

Pasas estridente como siempre
y sin embargo cuando escuchas
esos gritos de mi boca, callas
tu caudal, arrebatándome el silencio
que por derecho me pertenece.

Has sido ingrato conmigo
ya no riegas tus aguas en las mías
llevo varias noches y días
viviendo esta sequía.

¿Río por qué no me llevas contigo?
Llévame a un mundo que se me ha negado
prometo siempre alimentar tu caudal
con lágrimas de alegría.

Siempre fuiste mi amigo, hoy mi verdugo,
seré tu condenada y por siempre tu aliada;
Río, llévate mis latidos.


CIRO.

martes, 1 de noviembre de 2016

Calavera literaria

Paseabase la Catrina
a medio día ya! por ingeniería,
vestida de bellas prendas
pues se rumoreaba que a las mujeres
esbeltas y suculentas todos los hombres
les abrían de chiflar.

Pero ella iba por alguien especial
decíase que era un borracho asqueroso
y un geofísico a medio formar.

¡Héctor Toral!- gritaba la flaca
sin titubear, de pronto sale él 
al encuentro, con una caguama en el morral.

-No esperaba verla tan pronto
apenas la iba a poner a enfriar,
Pero venga acompáñeme a mi casa
que un trago no me ha de negar.

Así ella se fue gustosa al destino final.

Platicaron varias horas
con cerveza y con mezcal
cuando de pronto se para la parca
sin decir más, habían llegado a un trato
y bueno, ya se lo han de imaginar.
Héctor vivió muchos años,
sin penas y sin mal,
pues se dice que cada año
un amiga lo venía a visitar.


CIRO.