viernes, 20 de noviembre de 2015

Niña soledad

Ella la veía con ternura, procuraba escucharla cada vez que esta le hablaba, más siempre terminaba ocultándose tras las nubes grises del cielo casi negro.
Mientras que él, la miraba con compasión , callaba y ahogaba su llanto entre la oscuridad de su cuarto para que nadie más pudiera escucharla y tomar la palabra de llevársela.
Siempre se hallaba entre las estrellas y el infierno, mirando de arriba a bajo, esperando que alguien o algo la reclamará como suya, sin embargo, nada, ni un susurro, crujido, ladrido o maullido de un ser emanaba..... reprochaba amargamente su soledad, terminando siempre en su cama con lágrimas en toda la cara, cerrando los ojos pidiendo no volver a despertar jamás.
Al final ambos escuchaban lo que era su último pensamiento antes de dormir, que decía mas o menos así...-llévame por favor, te lo suplico...

domingo, 1 de noviembre de 2015

Para Octavio

Vienes como pez al anzuelo, comiendo lo prohibido, disfrutando del dolor, de la aventura, deleitando tu paladar con esos sabores extraños, experimentando en lo oscuro, extravagancia, inmundicias, delicias delicadas e inalcanzables para los que no saben del sabor, aquellos que gozarían con lo más vulgar, pero tú no, no te conformas con eso, no, para ti es un insulto!, tú buscas perderte y re-buscarte, relegarse de todas esas ideas insípidas, poco atractivas, es más bien un soplo perdido en la nada.
Y después de alcanzar el éxtasis pierdes todo aquello que habías alcanzado en vida y te dejas llevar cual corriente en el mar; y al final sucumbir sin más preámbulos al inicio de la vida.... tú muerte.


CIRO