lunes, 19 de octubre de 2020

Navego

Con la lluvia el viento,
con la tempestad la paz,
en la montaña el silencio
y en el cielo la libertad.

Entre el blanco y el azul
puedo divisar el mar, 
navegar sus pacíficas aguas
y en la barca mirar, 
al ancho azul celeste
de este enorme manantial. 

Mientras me muevo a corriente 
la brisa salpica en mi cara 
un gallardo atardecer, 
fijo mi vista al poniente
que dulce fue el ayer.