sábado, 30 de mayo de 2020

Olvido

En la pausa de tu olvido, en la noche
en sus ojos me perdí,
quise mirarlo entre sueños,
tocarle las manos, más no lo concebí.
Me enamoré de él, marcado por un destello,
a mí me dejo sin aliento,
a él, con el corazón muerto.
Sostenerlo entre sus manos no pudo,
era mi único anhelo.
Marchito quedó mi enamoramiento,
él lo dejo en el suelo, siguió sin miramiento.
Cuando estaba viva, había quien me quería
quien me escuchaba, quien me sentía,
vivía día a día, con tristeza,
con alegría, siempre al borde de su sonrisa,
de sus abrazos, y de sus caricias.
Escuchar su voz era mi melodía favorita,
hasta que un día se apagó....
Ese día mire al cielo, rogando quedarme sin aliento,
lo único que conseguí aquel día,
fue quedarme prendida del recuerdo de una vida.