Las voces de mis compañeros no hacen eco.
Las sombras tiemblan en el jugueteo
con la luz del sol.
Las montañas, los cerros y las lomas
solo callan y nos miran.
Ven la rebeldía en nuestras botas.
¡Geólogos que exploran!
Eso dicen en sus entrañas.
Nos pulveriza su inmensidad y majestuosidad.
No hay delirio, solo tranquilidad.
CIRO