miércoles, 29 de mayo de 2019

Ideas rotas

-¿Por qué no he de dejarte florecer cual rosa en plena primavera, de dejarte fluir como arroyo en pleno monte, o verte palidecer entre la fría nieve de ese crudo invierno que te vió nacer?
-¿Por qué tengo tanto miedo a soltarte, a dejarte ir y deambular sola por los senderos solitarios del sacrificio, del insomnio, la responsabilidad, el trabajo, o por aquellos caminos repletos de gente egoísta, amable, envidiosa, generosa, servicial, malvada, insegura de sí misma y de su prójimo?
-¿Por qué he de limitar sus sueños, quebrantar sus ilusiones y pisotear sus pequeños logros?
-Porque ella es un fracaso nato, que todos logran ver, menos ella, se cae y se levanta apenas sacudiéndose el dolor, el polvo, la vergüenza y humillación que sufrió; en ocasiones hay quien le brinda una mano, en otras hay quien le echa tierra y ella llora cuando nadie la ve, en la oscuridad de su cuarto; pero yo la escucho y la oigo ahogar su llanto entre la almohada o callar sus gritos con la palma de su mano, la veo dejar correr sus lágrimas por la almohada y quedarse dormida después del cansancio y del olvido....
Seguramente usted olvidará esta historia, sin embargo yo no, porque he de velar sus penas en la madrugada, cuando ya la calle se encuentra en silencio y sus sueños invaden sus pensamientos...


CIRO